“BABY DOC”

(…) Les sorprendía que en unas islas del caribe que ni siquiera sospechaban que existieran conociéramos al rey del Kompa, Coupé Cloué o a los Scleu-Schleu; con ellos conocí la música de Frantz Casseus, Toto Bissainthe, Tío Ro Ro, Bouskman Eksperyan, Guy Duroisier y muchos más que tampoco imaginaba que existieran (…)

Regresando de terminar mis estudios de posgrado en el exterior, donde conocí una diáspora haitiana académicamente muy bien formada que huía del terror de Duvalier, en una mañana de diciembre de 1983 tomaba un vuelo de ALM desde Barranquilla hasta Willemstad en la isla de Curaçao con conexión a Puerto Príncipe.

Quería conocer su país, aunque de las diferentes conversaciones que sostuvimos sabía algo de lo que me podía esperar.

Aterricé en el Aeropuerto François Duvalier, no lejos del centro y las principales vías de la ciudad. Recuerdo la expresión de sorpresa del agente de inmigración al ver mi pasaporte colombiano y escuchar que a cada expresión en español (muchos haitianos hablan en forma fluida el español) le respondía en francés. Fueron momentos que distensionaron el interrogatorio del agente. Se sentía ya la dictadura.

Sin inconvenientes dejé la sala de inmigración y me dispuse a tomar el taxi que me condujo hasta el Hotel Oloffson de la Avenue Christophe, ubicado en una colina rodeado de un bosque tropical frondoso desde donde se divisaba el mar haciéndome recordar aquel paisaje idílico e inolvidable que se observa desde las mejores ángulos visuales de La Loma en mi querida San Andrés.

En su más espléndida visión esta enorme mansión de madera era una auténtica expresión del estilo arquitectónico “Gingerbread” , y en sus mejores tiempos perteneció a un Presidente haitiano llamado Tiresias Simon Sam, y a su hermano Jean Vibrun Guillaume Sam, quienes procedían de una acaudalada familia, el último de los dos nombrado presidente durante apenas cinco meses antes de ser descuartizado por una multitud ardida y enfurecida siendo el 28 de julio de 1915.

Dicen los que conocen y han escrito crónicas del país, que la historia política de Haití devora a sus líderes en la sangre y la violencia.

En 1935 la casa de los Sam fue adquirida por Gustavo Oloffson, Capitan de navegación de nacionalidad sueca quien lo transformó en el Hotel que lleva su apellido.

El ambiente navideño giraba entorno al Palacio Presidencial y la Catedral de Nôtre Dame ambientados con un enorme pesebre y luces de colores. Las ventas callejeras se multiplicaban por todos lados en medio del bullicio que producían los parlantes reproduciendo música en crêole. Por todos lados repetían “Samedi Soir”, canción de Coupé Cloué que se quedó grabada en mi memoria.

Muy cerca del Palacio Nacional se observa la “Casernes Dessalines”; siempre presente en nuestras conversaciones en Paris. Después de haberla conocido en sus exteriores la recuerdo como una imponente y enorme edificación utilizada por el régimen de Duvalier para torturar y desaparecer a la oposición. Al momento de huir, Jean Claude Duvalier llevaba en sus espaldas la carga de 30.000 haitianos muertos y desaparecidos, casi todos negros como él.

Aunque “Papa Doc” y “Baby Doc”, ambos fueron despiadados con los negros, los mulatos, los sacatra, y los sang-mêlé.

Casserne Dessalines

Puerto Príncipe despedía un olor difícil de describir: olor a frutas dulces y fermentadas; de fetidez a materia orgánica; a hierbas de santería y vudú en las aceras y plazas; la atmósfera era pesada y densa, atiborrada de centenares de personas que iban y venían; la circulación de los pintorescos buses coloridos de servicio público que los haitianos denominan “tap taps”, adornaban el espacio urbano caótico y confuso.

El Museo de Arte albergaba algunos cuadros con las pinturas del más reconocido pintor naïf, Gesner Abelard, figura nacional de las artes plásticas. Casi toda su obra ha terminado en colecciones y subastas privadas.

Era notoria la casi ausencia de librerías y las poco que encontré ofrecían libros religiosos y revistas del corazón.

Corroboré que me encontraba en un país que se movía muy lejos de la normalidad.

Por temor a ser confundidos y para no generar sospechas, pocos se extendían al hablar de Baby Doc”, y no entraban en detalles, pero su presencia se sentía en todas partes. Cuando preguntabas por ėl, quien debía dar una respuesta observaba a su alrededor antes de hacerlo aunque era frecuente escuchar decir “entre dientes que “era un presidente que odiaba gobernar”.

Esta expresión quedó acuñada e interiorizada en la mente de los haitianos y utilizada para titular artículos de prensa.

Jean Claude Duvalier “Baby Doc”, era el Presidente vitalicio desde los 19 años. Todos le temían como miedo les causaba los “Ton Ton Macoutes” la organización paramilitar y criminal creada por su padre, François Duvalier o Papa Doc, quien detentó y abusó del poder por espacio de catorce años como Presidente vitalicio.

“Baby Doc” les cambió el nombre : Ahora los “Ton Ton Macoutes” se conocerían con el apelativo de “Los Leopardos”

Su esposa Michèle Bennett era considerada la emperatriz de los haitianos, descendiente del Rey Henri Christophe I de Haití, y hacía gala de una impresionante ostentación y lujo; su boda con “Baby Doc” , acompañada de 101 cañonazos y 5000 invitados, se dice haber costados 3 millones de dólares.

Buscando compensar el saqueo, el robo, la tortura y los asesinatos del pueblo haitiano, creó fundaciones para la construcción de hospitales, y se decía que se había gastado más de 4 millones de dólares en la remodelación del Palacio Presidencial de Puerto Príncipe, hoy totalmente en ruinas luego del terremoto de 2010.

Recuerdo una tarde caminando por las calles de Puerto Príncipe, aún bajo el impacto de un sol canicular, las principales vías cercanas a la Place Henri Christophe y al Champs de Mars se encontraban cerradas esperando el cortejo de Michèle Bennett en su BMW protegida por la Guardia Presidencial. El poder de Duvalier impregnaba la última gota de sangre de los haitianos que haciendo grandes filas, tenían que acudir a los bancos de sangre a vender su plasma para poder sobrevivir.

De esa forma el régimen duvalierista decía que en Haiti no había desempleo.

Jean Claude Duvalier y su esposa Michèle Bennett

CITÉ SOLEIL MÁS CERCANA A SAN ANDRÉS

Al Este de Puerto Príncipe muy cerca del Aeropuerto Internacional François Duvalier, queda uno de los asentamientos humanos más populosos de las Antillas.

Necesariamente había que ir acompañado de un lugareño que conociera el laberinto de esta ciudadela de miseria y pobreza. Un joven haitiano, hijo de un policía jubilado que trabajaba en el hotel encontraría una tarde libre para mostrarme uno de los paisajes urbanos más duros de una isla caribeña, aunque más de 30 años después San Andrés se le asemeje en su actual conformación urbana.

Considerado uno de los sitios más pobres del Caribe, Cité Soleil fue en sus inicios un barrio que en 1958 albergaba 58 familias de trabajadores de una central azucarera . En 1983 contaba con más de 80.000 habitantes. En 1966 “Papa Doc” construyó más casas para albergar a los damnificados de un incendio que arrasó La Saline, otro barrio de Puerto Príncipe; y en 1972 su hijo “Nene Doc” transfirió a los damnificados del incendio del mercado de la ciudad.

Cité Soleil

Duvalier promovió la expulsión de campesinos de las zonas rurales de Haití dejándolos sin sustento al realizar una matanza general de cerdos solicitada por el gobierno de los Estados Unidos. Miles de haitianos de las proximidades de Puerto Príncipe terminaron asentándose en Cité Soleil.

Inicialmente fue conocido con el nombre de “Cité Simone” en homenaje a Simone Ovide Duvalier, esposa de François Duvalier (Papa Doc) y madre de Jean Claude (Baby Doc), de Marie Denise, Nicole y Simone.

En la actualidad, Cité Soleil , totalmente deforestado, alberga más de 300.000 habitantes, con 34 pequeños barrios a su interior en una extensión de 21.81 km2. Proporcionalmente y guardadas las dimensiones del territorio, los barrios del centro y de la periferia de San Andrés algún día podrían tener la misma densidad de Cité Soleil.

Es común escuchar decir en Puerto Príncipe, que “cuando vives en Cité Soleil no eres inocente”, estigmatizando con ello a sus moradores.

La corrupción y la pobreza en un entorno mugre y hacinado donde la policía siente miedo de ingresar, han permitido la proliferación de temibles bandas de gatilleros que extorsionan, roban, secuestran y asesinan en Puerto Príncipe y sus alrededores.

Los grupos armados de “Grand Ravine” y “Ti Bois” siembran el terror, y en los últimos años he leído impresionantes testimonios de haitianos que no saben si al salir de sus casas, regresarán. “No salgo en las noches, y en la mañana miro primero la calle antes de salir” expresaba un lugareño en un articulo publicado por la prensa.

Tiene más de 30 grupos armados entre los cuales sus “Grand Ravine” y “Ti Bois” que en Puerto Príncipe por vez primera se pusieron de acuerdo para vengar el asesinato de su Presidente Jovenel Moise de cuya autoría material responsabilizan a un grupo de mercenarios colombianos.

Haiti es hoy considerado como “El cielo de las bandas criminales” y según el Director del Centro de Análisis e Investigaciones en Derechos Humanos, Gedéon Jean, las bandas son hoy amos y señores del país, y muchos pandilleros asesinan y secuestran con el rostro descubierto.

San Andrés tiene desde hace tiempos sus “Cités Soleil” con más de 100 barrios que extienden sus tentáculos hacia lo poco que aún queda de zona rural, penetrando y destruyendo el territorio y su entorno.

Puerto Príncipe después de todo lo que le ha pasado, y desde antes, es hoy una ciudad fallida al interior de un Estado casi fallido.

San Andrés es un Departamento de un Estado que se encuentra casi en el punto de no retorno, sin soluciones a corto y mediano plazo de lo que más nos impacta negativamente : La sobrepoblación, la corrupción, el narcotráfico y el cambio de población.

Después de eliminar a todo aquel que lo contradijera, “Baby Doc” pronunció su último discurso el 7 de febrero de 1986 ; presionado por una violenta explosión social huye de Haiti rumbo a Paris junto a su esposa Michele Bennett, respaldado por los dineros depositados en bancos suizos canalizados a través de fundaciones y supuestas obras de beneficencia.

Durante 25 años vivió en el exilio en la Costa Azul. Sus últimos años, arruinado, habitó el Hotel Ritz de Paris gracias a la beneficencia de su amigo personal Mohamed Abdel Moneim Fayed, padre de Dodi Al Fayed.

Baby Doc

Lo han sustituido 24 presidentes, civiles y militares.

El 4 de octubre de 2014 murió “Baby Doc” en Puerto Príncipe. Tenía 63 años.

El 29 de enero de 1998 murió Jean Gesner Henry “Coupé Cloué”.

El 27 de mayo de 2015 murió en un asalto en Puerto Príncipe, baleado desde una motocicleta por gatilleros pertenecientes a bandas criminales , el hijo de Coupé Cloué, Gesner Jean Henry Jr.

En una tienda de música antillana compré el cassette de Coupé donde estaba la canción “Samedi Soir”. La escuché decenas de veces en mi recorrido en un Tap Taps desde Puerto Príncipe a Jacqmel.

Y pensar que un día San Andrés podría ser “gemelada” con Puerto Príncipe.

Hoy tienen muchas cosas en común. Hasta un terremoto y un huracán.

Barrio en San Andrés, Islas.
Acerca de alvaroarchbold (204 Artículos)
Abogado Universidad del Rosario, Especializado en sociologia jurídica con enfásis en sociopolitica de la Universidad de París II Panthéon-Sorbone. Ex-gobernador del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

1 Comentario en “BABY DOC”

  1. ramon alejandro saucedo beron // 20 marzo, 2022 en 11:09 am // Responder

    muy importamte la nota, y aunque las comparaciones son molestas y odiosas, la realidad es total y comparable….-
    ramon alejandro saucedo beron
    rasaucedob@yahoo.com
    cali

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