JULIA MIRANDA : LA ISLA DE PROVIDENCIA

El 24 de diciembre de 2015, día de nochebuena, los principales noticieros de la radio y televisión colombiana anunciaron la adjudicación de un contrato de obras para  modernizar el Aeropuerto “El Embrujo” de la Isla de Providencia, al haber sido seleccionado el Consorcio Providencia 2016 para realizar trabajos de ampliación en la pista y la calle de rodaje, como también adecuar el sistema de drenaje para aguas lluvias, resaltando que con estas obras Providencia y Santa Catalina podrían recibir aviones de hasta 80 pasajeros tipo  ATR-72,  lo cual según la noticia de navidad,  dinamizaría de gran forma la economía local, que depende en su mayoría de actividades turísticas.

Quien hacía el anuncio era el Vicepresidente de la República de Colombia, Germán Vargas Lleras.

Carlos Solarte, vinculado a la firma contratista ganadora, fue poco tiempo después, acusado por la Fiscalía por supuestamente haber pagado sobornos para quedarse con el contrato del túnel Tunjuelo-Canoas, dentro de los negocios turbios de Oderbrecht en Colombia. 

El área total de intervención de las obras de ampliación y remodelación del aeropuerto sería de más de 21 hectáreas, teniendo que intervenir 59 predios particulares con una cabida de más de 15 hectáreas, a las cuales era preciso adicionar 8 predios de propiedad de la Gobernación y otros de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil.

El proyecto afectaría el Parque Nacional Natural de Mc.Bean Lagoon, con todos sus ecosistemas, de vital importancia para la sostenibilidad de las islas de Providencia, Santa Catalina, los cayos e islotes adyacentes, y la barrera de corales, la segunda más grande del caribe después de Belice.

De ahí la importancia que tendría Parques Nacionales en la jurisdicción de la isla de Providencia, y la suerte que correría en el futuro.

Su declaratoria como Parque Nacional data del año 1995, pasando a formar parte de la Reserva de Biósfera “Seaflower” desde el año 2000, y de las Áreas marinas Protegida del Archipiélago desde el 2004.

Manglar en el Parque Nacional de Mc.Bean Lagoon en Providencia.

Las intervenciones, además comprenderían rellenos y terraplenes; construcción de canales paralelos de la pista revestidos en concreto; Box Colvert; Descapote y retiro de capa vegetal; excavaciones, relleno material en terreno natural, precisando que en solo desmonte y descapote se afectarían más de 180.229 mts2; y en cortes de material de terreno natural en la pista, 60.940 mts3; en la plataforma 21.427 mts3 y en el cono de aproximación,  674.733 mts.3., todo lo anterior en una isla con un perímetro de tan solo 17 Km2.

Ante semejante despropósito varios ciudadanos de las dos islas, agrupados en la Veeduría Ciudadana “Old Providence”, bajo la presidencia de Josefina HuffingtonArchbold, decidimos interponer una acción popular la cual quedó radicada en el Tribunal Contencioso Administrativo de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. 

La demanda fue dirigida contra la Aeronáutica Civil, el Municipio de Providencia y Santa Catalina, habiendo sido necesario vincular al Ministerio de Ambiente y a la Unidad de Parques Nacionales, bajo la dirección de Julia Miranda.

Fueron múltiples los factores que condujeron a la “Veeduría Ciudadana de Old Providence” a instaurar la acción popular, enmarcados todos dentro de los principios de precaución y prevención,  con los cuales deben obrar constitucional y administrativamente las autoridades del Estado y los particulares, más aún cuando se trata de afectaciones a ecosistemas frágiles y vulnerables, como  son los santuarios de conservación de las islas de Providencia y Santa Catalina, islas oceánicas que defiende Colombia a nivel de las altas cortes internacionales para tratar de evitar nuevas condenas contra la posesión y pertenencia del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

El Plan de Manejo Ambiental  se encontraba en trámite en la Corporación Ambiental de San Andrés y Providencia – CORALINA- y establecía los impactos negativos que se producirían durante y con posterioridad a la culminación de los trabajos como son el impacto visual por cambios en el relieve; turbiedad en los cauces; alteración actual del paisaje; alteración de la fisonomía de la vegetación; destrucción de la capa vegetal y hábitat de la zona: disminución de la biodiversidad por ahuyentamiento de las aves como la Fregata Magnificens, la Gaviota Laurus Atricilla y los Gaviotines;  disminución de especies mamíferas y reptiles; cambios en la composición físico-química del aire; incremento de los niveles de ruido; migración de personas a la isla; aumento en el costo de la tierra; aumento en el costo de vida, entre otros.

Todos estos factores hicieron que Parques Nacionales ejerciera, si bien de manera sutil y prudente, una defensa dentro de sus competencias, de las pretensiones de la demanda, que buscaban el entierro del proyecto de expansión, habiendo sido decretada por parte del Tribunal Contencioso una medida cautelar de suspensión de las obras.

Parques Nacionales fue más allá, llegando hasta la imposición de sanciones por el incumplimiento de la Aerocivil y los contratistas con las obligaciones impuestas en la medida de abstenerse de continuar con la generación de impactos adversos dentro del alinderamiento del Parque Nacional.

Inspección Judicial al Parque Nacional dentro de la Acción Popular.

Julia Miranda conocía muy bien las islas de Providencia y Santa Catalina, y su jurisdicción y sensibilidad la hicieron tener un compromiso con unos de los santuarios más hermosos del mar caribe; el Parque Nacional Natural de Mc.Bean Lagoon.

Creímos en ella y no nos defraudó. Jamás percibimos el menor atisbo de hacerle un guiño a los funcionarios que propendían por hacer efectiva la política del Estado desde 1953, de integrar las islas de Providencia y Santa Catalina a la Nación a través de la construcción del aeropuerto, y posteriormente, su expansión, sin que las islas tuvieran las condiciones mínimas para recibir el turismo que acabó con San Andrés: Un hospital que antes del paso del IOTA, era más que un centro hospitalario, un puesto de salud; el alcantarillado absolutamente inoperante, dos veces robado e indemnizado con millonarias condenas a favor de los contratistas. El “Blue Lizard” donde se disponían las basuras, totalmente colapsado, y un suministro de agua semi- potable intermitente. 

Y para completar, el retorno de Eduardo José González Angulo, Director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, uno de los actores principalesde la “reconstrucción” del Beta, y de cuya entidad y quienes la han representado, QUITASUEÑO se ocupará en alguna de sus próximas entregas. 

Providencia y Santa Catalina debían ser protegidas, y Julia Miranda fue una prenda de garantía para que el desarrollismo y la glotonería de la clase política colombiana no terminara con lo único que aún queda en el mar de las Antillas sin intervenir: Providencia y Santa Catalina. Y con ello el Parque Nacional Natural de la Reserva de Biosfera “Seaflower”, aunque aquellos que conocieron a Parques Nacionales en sus  profundidades afirman que las Reservas de Biosfera no hayan sido su prioridad.

El fallo del Tribunal Contencioso Administrativo de San Andrés, Providencia y Santa Catalina amparó los derechos colectivos de la Comunidad de Providencia y Santa Catalina. Y el Consejo ratificó nuestros derechos.

El proyecto de expansión del aeropuerto “El Embrujo” quedó como un atentado fallido a las entrañas del paraíso…antes del devastador IOTA.

Julia Miranda: Gracias por haber tenido presente este santuario de flora, fauna y paisaje, que le dio vida a todo y a todos: a los habitantes del paraíso, a los manglares, a las aves, a las praderas marinas y a los corales. 

Acerca de alvaroarchbold (183 Artículos)
Abogado Universidad del Rosario, Especializado en sociologia jurídica con enfásis en sociopolitica de la Universidad de París II Panthéon-Sorbone. Ex-gobernador del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

2 Comentarios en JULIA MIRANDA : LA ISLA DE PROVIDENCIA

  1. CLARA INÉS LEON // 17 diciembre, 2020 en 1:35 pm // Responder

    A la Dra : JULIA MIRANDA, GRACIAS INFINITAS, por su honorable y ecológica gestión , en su compromiso de PROTECCIÓN .

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  2. Carlos Alberto Sánchez R. // 18 diciembre, 2020 en 2:17 pm // Responder

    Gracias por la información. Ningún funcionario público es eterno, pero lo que no se entiende es la escogencia que hace el gobierno de una persona sin el aparente conocimiento a fondo de los temas ambientales. La labor de la señora Julia Miranda es reconocida y eso no parece tener discusión. Seguramente los isleños tendrán que estar muy atentos a las actuaciones del nuevo funcionario.

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