JUNE MARIE MOW : MIRANDO HACIA SAN ANDRÉS (I)

QUITASUEÑO quiere compartir con sus lectores los últimos escritos de June Marie Mow Robinson sobre el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Gerente Regional del Inderena; Directora de la Corporación Ambiental del Archipiélago “Coralina” en tres periodos diferentes; Impulsora y gestora de la nominación del Archipiélago a la Reserva de Biosfera de la Unesco; y hasta algunos meses, consultora de la Agencia de Cooperación Alemana, GTZ, June Marie nos entrega un seriado de tres artículos sobre la realidad de las islas.

l.

Con más de 3 millones de años de existencia desde su creación a partir de la actividad constructora de los corales que formaron un arrecife alrededor de un cono volcánico, que posteriormente se sumergió, dejando un anillo coralino y nuevas formaciones arrecifales; junto a la acción modeladora de la erosión y de las transformaciones marinas, la isla de San Andrés ha perdido la estrecha plataforma coralina que la rodea, y está a punto de ser literalmente ingerida por el mar.

El sobreuso de recursos naturales finitos y la pésima administración son el origen de la ruina de la Isla de San Andrés en el Caribe, al punto de estar cerca de perder el estatus internacional de Reserva de Biosfera SEAFLOWER. 

Es el florecimiento y la caída de un modelo basado en el consumo -pedazo a pedazo- hasta el agotamiento del paisaje natural insular y la falta de visión de gobernantes y gobernados de convertir al Archipiélago en un territorio caribeño a la vanguardia de la economía azul en el Caribe.

Los aspectos ambientales críticos continúan siendo el acceso limitado a agua potable, alimentos sanos y saneamiento básico, así como el acceso inadecuado a fuentes limpias de energía y degradación del suelo, ya que la demanda de agua, electricidad, disposición de residuos y materiales de construcción se han incrementado. Durante los últimos años han aumentado la velocidad y la diversidad de la influencia del hombre sobre  los recursos marinos y costeros de mayor distribución, que han sido utilizados por los isleños a través de largos años.

El 90% del territorio ha sido sobre utilizado para cubrir las necesidades de una población que no deja de crecer. Los asentamientos humanos cubren cada rincón de la Isla de San Andrés, ya no queda cobertura vegetal y la remoción de masa es más del 80% de la otrora exuberante isla.

Gran parte de los bosques primarios fue convertida en plantaciones de coco a mediados del siglo XIX, y otra muy importante fue sacrificada para crear asentamientos humanos desde la década del 60. Ya no permanecen en pie árboles protectores, como el cedro, porque los parches de vegetación nativa desaparecieron para dar paso a viviendas y hoteles.

La expansión del turismo también causó el aumento de los desechos sólidos y líquidos y en consecuencia los ecosistemas de la costa coralina se destruyeron.La vocación de las Islas para el turismo se perdió, porque su capacidad para absorber y degradar los desechos se agotó.

Los arrecifes coralinos, las praderas marinas y los bosques de manglares, los cuáles crean nichos ecológicos para un sinnúmero de especies (peces, langostas, caracoles, etc.) han sido sobre explotados hasta tal punto, que un alto porcentaje de estos recursos están a punto de desaparecer.

No hay que temer mirar hacia el espejo retrovisor

Aunque no nos guste, y en muchas situaciones no sirva para nada, en el caso del archipiélago no podemos dejar de desprendernos del espejo retrovisor para así entender las razones por las cuales colapsó la comunidad.

En el año 2014 teníamos mucho que ganar, y aún podíamos tomar la decisión de forjar un futuro común; sin embargo, decidimos uno a uno, tomar un camino diferente con rumbos igualmente diferentes; y de imperar las condiciones actuales, ya sabíamos que en el largo plazo no se podría garantizar la sostenibilidad de formas de vida en el archipiélago, y en el mediano plazo se generarīan condiciones altamente negativas para consolidar la calidad de vida humana.

Sin embargo, la transformación del Archipiélago hacia una economía azul como una propuesta viable para abordar la crisis financiera, económica, ambiental y social que lo caracterizan actualmente, se postergó hasta nueva fecha, cuando se pudieran abordar temas “vetados” con el gobierno, tales como la altísima densidad poblacional y el hacinamiento.

La población presiona por encima de la capacidad de recuperación del medio natural, y de la capacidad de carga de los ecosistemas estratégicos locales. En las tres islas habitadas, el agua y el alcantarillado tienen problemas de red, insuficiente cobertura, además de las deficiencias y el altísimo nivel de corrupción en la contratación pública, con sus impactos negativos en la ejecución física, los “métodos individuales” y egoístas en la manera como resuelven sus necesidades básicas insatisfechas.

A pesar de su importancia para cubrir las necesidades de la población no se presta la atención y los esfuerzos requeridos al suministro de agua, como tampoco a la prestación de los servicios ambientales complementarios, entre los cuales, los más importantes son el suministro de energías limpias, y el tratamiento y disposición adecuada de residuos sólidos, absorbidos, y en gran parte, también penetrados por la corrupción.

De 16.576 viviendas en 2013, solo el 40% tiene conexión al servicio de agua potable; sin embargo el suministro del líquido en la isla de San Andrés, se hace bajo condiciones normales cada 18 días durante el verano , y cada 12 en el invierno, durante 3 horas. El 20% posee conexión domiciliaria al alcantarillado; el resto posee pozos sépticos (10.384) ó no cuenta con disposición adecuada (231).

Con el agua subterránea se han infiltrado las aguas servidas a las áreas del litoral, conduciendo a la eutroficación (abundancia insostenible de nutrientes) de la zona costera. Los usos del mar por parte de habitantes insulares y visitantes incluyen extracción de agua para desalinización, usos recreativos, pero también se ha convertido en la “planta de tratamiento de las aguas residuales que producen propios y turistas”.

A pesar de que la cobertura de recolección de basura en la Isla de San Andrés se acerca al 100%, hay varios sitios de disposición ilegal de basuras. Los residuos tóxicos y peligrosos forman parte de los desechos que se depositan sin tratamiento alguno en los basureros. Los cadáveres de animales domésticos son arrojados en cualquier sitio, y aunque el gobierno departamental ha realizado periódicamente cuantiosas contrataciones para su recolección, no cuentan con tratamiento previo.

Aunque los aceites usados no se consideran residuos sólidos, a pesar de su alto potencial contaminante, son dispuestos irregularmente en los botaderos sin ningún tipo de precaución.

La actividad constructora, por su parte, genera residuos (materiales de demolición, materiales de construcción, escombros, etc.) que no requieren tratamiento especial, pero que sí deben depositarse en algún sitio establecido en el PGIR de San Andrés.

Los electrodomésticos no son residuos inertes, pero son depositados sin pretratamiento en los botaderos. Aunque se han expedido normas departamentales para el control, y se han realizado algunas acciones intermitentes, existen vehículos abandonados o dados de baja que acaban siendo tratados como chatarra, y pasan a formar parte del paisaje insular por la falta de control.

La base energética continúa con una alta dependencia de los derivados del petróleo. La eficiencia en el consumo energético no se ha podido lograr por la falta de conciencia de los consumidores.

La destrucción de ecosistemas marinos y costeros no cesa a pesar de que se conoce que es una de las principales causas de pérdida de biodiversidad y contribuye a aumentar la vulnerabilidad, porque es justamente la oferta de recursos ambientales, naturales y culturales la que ha soportado y seguirá brindando el soporte para la existencia de las islas.

Acerca de alvaroarchbold (180 Artículos)
Abogado Universidad del Rosario, Especializado en sociologia jurídica con enfásis en sociopolitica de la Universidad de París II Panthéon-Sorbone. Ex-gobernador del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

1 Comentario en JUNE MARIE MOW : MIRANDO HACIA SAN ANDRÉS (I)

  1. Maria Margarita Vanzella // 28 noviembre, 2020 en 3:38 am // Responder

    Es una lastima que personas como June Marie no estén ya involucradas directamente con las islas…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: