EL DESGARRADOR IOTA

Por : Cristian Roger Davis Mares.

Filósofo. Magister en Estudios Políticos y estudiante del doctorado en Estudios Políticos y Jurídicos.

Invitado por “QUITASUEÑO”

Existe una mala gestión y administración del riesgo en Colombia frente al Archipiélago de San Andrés, Providencia, Santa Catalina, y las diferentes comunidades en el país. Hace parte de la desidia de nuestros gobernantes, faltos no de autoridad -porque para eso si son buenos – para ser autoritarios o autoritaristas: “Se hace lo que yo diga, porque soy el Presidente”.

Es respetable su posición -la del Presidente- frente a las situaciones catastróficas y como a la contingencia del Covid-19, imponiendo el orden, transmitiendo su rol como jefe de gobierno,  y no como un líder en el país y en la región. Es notorio su poco carisma y conexión con las comunidades, y el gran interés en mejorar su imagen derrumbada, utilizando el dolor y angustia de un pueblo golpeado por la tragedia, limitando la expresión y exposición de sus autoridades naturales.

El pasado jueves 12 de noviembre, el Centro Nacional de Huracanes de la Florida informó acerca de la formación de la depresión tropical numero 31, indicando como posible ruta a seguir la del anterior huracán Eta, y su posible transformación en huracán, hecho que se confirmo el día sábado 14 en tempranas horas de la mañana.

El gobierno tuvo más de 4 días para informar y prender las alarmas en las islas de Providencia y Santa Catalina.

¿Por qué no lo hizo?

¿Dónde queda la gestión de la prevención y el riesgo?

¿Dónde queda la verdadera voluntad de ayudar a las poblaciones a prevenir desastres? 

¿Cuál es la verdadera función de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD)? 

¿Por qué comisionaron a la directora del IDEAM a monitorear y no a advertir de la necesidad de evacuación?

Los desastres no se previenen después de una tormenta; la lógica funciona en analizar datos e informar a la población, luego informar la evacuación, y demás pasos a seguir. Este desastre que se vivenció en las Islas de Providencia y Santa Catalina es un equivalente a la tragedia de Armero, ocurrida el 13 de noviembre de 1985, lo que dejaba ver apenas como una tendencia que noviembre es un mes de desastres en Colombia, y no solo con terremotos y avalanchas, sino también frente a trascendentales decisiones como el ocurrido el 19 de noviembre de 2012.

 Se hace necesario formular otros interrogantes, por ejemplo: Si San Andrés se declaró en situación de desastre o calamidad desde el huracán Eta: ¿Qué hacen las autoridades recibiendo turistas? ¿Por qué exponen las vidas ajenas en peligro? ¿Aún no se han dado cuenta que el extremo meridional del Mar Caribe aún se encuentra perturbado y con amenazas de eventuales formaciones de ondas tropicales?

Hoy la prioridad es la comunidad étnica de las islas de Providencia y Santa Catalina; el respeto y reconocimiento de sus derechos de existencia y vida, porque en estos momentos se encuentra aplastada y devastada, no solo por el huracán, sino también por la desidia del gobierno nacional, y la corrupción desbordada de la política en el archipiélago.

 

Acerca de alvaroarchbold (176 Artículos)
Abogado Universidad del Rosario, Especializado en sociologia jurídica con enfásis en sociopolitica de la Universidad de París II Panthéon-Sorbone. Ex-gobernador del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

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