ENTENDIENDO A SAN ANDRÉS DESDE EL TERRITORIO DE LAS ABEJAS DE CESAR PALACIO SANTOS

abejas1

César Palacio Santos. Apicultor en Honey Land en la Isla de San Andrés – Albúm del apicultor

Abejas reinas, obreras y zánganos; trabajadoras, reproductoras, ladronas y pilladoras. Un comportamiento que vale la pena analizar y que nos aproxima al problema más complejo que vivimos en la Isla de San Andrés: La sobrepoblación.

Una expedición al apiario “Honey Land” de César Palacio Santos, escondido entre la vegetación exuberante de la Loma – luego de la levedad del sueño de la madrugada que muchas veces quita el sueño – podría ser una de las experiencias más interesantes que de manera sutil  nos podría conducir a entender el problema de sobrepoblación en el territorio de la isla de San Andrés, más aún, él que ha creado un método exitoso para el control de poblaciones en abejas, el cual ha bautizado con el nombre de “Método Palmer Versión San Andrés”.

Llegar ahí es casi un misterio. Y cuando se arriba, nos encontramos frente a un mundo que jamás podríamos llegar a imaginar. Entonces, los sentidos se agudizan: el olfato, el oído, el tacto. Los olores del bosque que resiste; el frescor de la tierra humedecida por la lluvia que apenas hace unos instantes acaba de caer, y de los árboles frutales que aún perviven después de las copiosas lluvias de este invierno que desde ya se anuncia severo y fuerte.

Todo comienza con el encendido al interior de un ahumador de una sustancia que debe producir humo blanco, tibio y perfumado; la generación de humo hará que se tranquilicen las abejas que en el exterior sobrevuelan defendiendo las colmenas, como también aquellas que se encuentran dentro de las mismas en el momento de retirar la tapa que las cubre.

abejas16

Ahumador – Imágen de Álvaro Archbold Núñez

Las abejas viven en colonias, en donde existe una verdadera división especializada del trabajo, y cada una de ellas de acuerdo a la edad tiene su función. Unas limpian la colmena y las celdas; otras transfieren el néctar a ser introducido, alimentan a la Reina, traen el polen y lo procesan para la generación de la jalea.

Quienes científicamente las han estudiado consideran que tienen la inteligencia de un primate y son capaces de transmitir por la memoria que desarrollan todo un sistema de información de un panal al otro. Pueden volar hasta 15 kilómetros a través de autopistas imaginarias que ellas crean, y se orientan por la tierra y por el sol.

A pesar de esa división especializada del trabajo, y de ser la obrera femenina e infértil,  todo gira en torno a la abeja reina. Son absolutamente hermosas a los ojos de cualquier observador que sepa detallarlas. Las reinas nacen y comienzan a recorrer los espacios de la colonia. Al tercero o cuarto día después del nacimiento, salen a sus vuelos nupciales o de fecundación, subiéndose a una autopista imaginaria que es donde se encuentran las feromonas de los zánganos. Y en esa autopista hay zánganos que van y vienen, pero es el más apto quien la monta.

La reina maneja la colmena. Todos, los zánganos y obreras giran en torno a ella. Pero cuidado, la existencia de la reina depende de su capacidad de manejar la colmena, y cuando ya no lo puede hacer bien porque ha envejecido o, porque ha perdido el poder de sus feromonas, las obreras acuerdan entre ellas reemplazarla, dándole muerte, sustituyéndola por una reina mucho más joven.

abejas14

Abeja reina en observación – Apiario Honey Land – Imágen de Álvaro Archbold Núñez

Pero las abejas como especie son susceptibles a uno de los fenómenos más peligrosos para su sobrevivencia, después del ácaro de la Varroa que las ataca, dañándoles su sistema inmunológico: ese fenómeno es la sobrepoblación.

Es frecuente al interior de una colmena,  la existencia de un número superior de abejas a aquellas que la colonia puede manejar para de esa forma lograr ser eficiente, considerando que para que se den óptimos resultados una buena población requiere de espacios adecuados. Y existen colmenas en donde habiendo una cantidad considerable de población, aunque generan excedentes de miel, tienen un espacio limitado.  En este caso, como también hay colmenas con buena cantidad de abejas pero con panales vacíos de miel, se debe proceder lo más pronto posible a regular la población mediante un proceso de traslado, de la más poblada o sobrepoblada, a aquella que no lo está.

De no reducir la población, la colmena se vuelve insostenible, y las abejas se enjambran, es decir, se marchan o cambian a la abeja reina, lo que equivale a decir que hacen otra familia, llenando el campo de familias productoras, bajando la producción porque las otras abejas han de competir con las abejas enjambradas, teniendo en cuenta que en el campo el espacio también es limitado.

abejas8

Colmena con población balanceada y reina – Apiario Honey Land- Imágen de Álvaro Archbold Núñez

Cuando la colmena excede sus posibilidades de población se genera una notoria agresividad en las abejas, lo cual afecta el apiario que César Palacio ha seleccionado con abejas genéticamente mansas, en su novedosa reserva genética de abejas europeas, explicando  que “cuando hay mucha agresividad entre ellas, no se puede trabajar, generándose una práctica común en estas situaciones estresantes conocida por los apicultores con el nombre de pillaje, en donde aparecen las abejas pilladoras o ladronas que salen a merodear con su buen olfato, en épocas de poco néctar, y colmena que puedan asaltar, la roban así se mueran”.

¿Quién gana? Habrán pérdidas de ambos lados. Eso sí, las abejas agredidas para ser pilladas,  lucharán a muerte por salvarse y preservar su territorio,  aunque la colmena finalmente sufre un deterioro.

¿La solución? El buen manejo de la entrada a la colmena, la cual debe estar muy bien defendida, y si está tapada no existirán problemas. O en el evento de existir una colmena con un alto componente de agresividad, y otra colmena tiene dos reinas, se matará a la reina del panal agresivo, y se sacará una de la colmena mansa para trasladarla.

abejas15

Abejas pilladoras y ladronas – Apiario Honey Land en San Andrés – Imágen de Álvaro Archbold Núñez

Visitando en diferentes ocasiones este apiario, con el amor por sus abejas, la pasión por su trabajo, y la paciencia que lo encumbra, César Palacio ha sido el verdadero maestro que ha hecho validar para disminuirle  el sueño a QUITASUEÑO,  lo que cada uno a su manera finalmente ha llegado  a aceptar. Que San Andrés está sobrepoblada, y con menos defensas que las abejas, el territorio caótico y desarticulado que es su colmena, ha sido pillado porque la colonia quedó expuesta, sin obreras y sin reinas que la supieran defender.

Yo, tú, él y ella, con culpa o sin ella,  pertenecemos a una colmena que se deterioró porque existieron muchos espacios y orificios  que quedaron expuestos al pillaje. Aún permanece nuestra gran hermana, la Isla de Providencia, vulnerable y frágil, que los Providencianos deberán persistir en defender. Y para todos, si es posible de alguna manera retornar,  la necesidad de establecer los puntos de equilibrio, y recuperar el espacio vital y ambiental que ha colapsado.

abejas17

San Andrés, Isla, sobrepoblada, hacinada y agotada. En un apiario el mal manejo de las poblaciones de abejas crea conflictos y agresiones entre las colonias, robándose la miel porque ella es el tesoro apetecido.

César,  quien con tenacidad, persistencia ha logrado construir en más de 30 años este proyecto solitario, capáz  hoy  de producir más de 3.200 kilos de miel en ocho meses, y de viajar horas enteras en un autobús entre la Ciudad de Panamá y San José de Costa Rica,  para trasladar en pequeños recipientes algunas de sus  abejas reinas, hijas de su reina madre, jóvenes, elegantes, impregnadas de feromonas y con un color exuberante, debería  ser parte de un proyecto interdisciplinario de gobierno que nos dijera cómo hacer para recuperar esta colmena pillada que se ahoga en una sobrepoblación peor que una colonia sobrepoblada por abejas, a partir de un método novedoso, “Palmer versión San Andrés,  que crea pisos de productividad y eficiencia.

Porque desde hace mucho tiempo el Estado viene aplazando promover la solución definitiva de este drama en el que se está convirtiendo este otrora paraíso del Caribe.

¡A él toda la admiración y el respeto!

Y a las maravillosas abejas del planeta, infinitas gracias por ayudarnos a sobrevivir.

abejas9

Abeja pilladora robando el néctar de una colmena – Apiario Honey Land- Imágen de Álvaro Archbold Núñez

Adenda : Cuando un apicultor ingresa a una colmena con el fin de establecer si en su interior se encuentran abejas reinas, un ruido singular y agudo que generan, le está indicando que no existen reinas, y que por lo tanto algo no está funcionando bien.  Es como el murmullo que de manera permanente generamos en la isla….

abejas10

Colmena superpoblada lista para que su población sea regulada – Imágen de Álvaro Archbold Núñez

Acerca de alvaroarchbold (155 Artículos)
Abogado Universidad del Rosario, Especializado en sociologia jurídica con enfásis en sociopolitica de la Universidad de París II Panthéon-Sorbone. Ex-gobernador del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

1 Comentario en ENTENDIENDO A SAN ANDRÉS DESDE EL TERRITORIO DE LAS ABEJAS DE CESAR PALACIO SANTOS

  1. Exelente

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: